El método

Un inventario se juega a la salida, no a la entrada. Lo que se discute meses más tarde es si una marca ya estaba ahí. BeandImmo responde a esa pregunta con la foto de entrada al lado de la de salida, y el informe de diferencias que sale de ahí.

1. La entrada: se fotografía, la IA describe

El agente recorre el inmueble estancia por estancia y fotografía. Cada foto recibe una descripción redactada por la inteligencia artificial —materiales, color, estado, desperfectos visibles con su ubicación— que el agente valida o corrige. La descripción que él modifica queda marcada como suya: ante un litigio, no es lo mismo que un texto propuesto por un modelo.

2. Entre medias: nada que hacer

El expediente queda sellado y disponible. Los documentos (contrato, anexos, certificado energético) se adjuntan al expediente. El plano de las estancias se cierra una vez validado: a partir de ahí, toda modificación deja rastro con su motivo.

3. La salida: la comparación

El agente repite el recorrido con la foto de entrada en transparencia sobre la pantalla, para colocarse en el mismo sitio. La aplicación alinea después cada pareja y compara: propone las diferencias, una a una, con su ubicación recuadrada.

4. El documento: firmado y sellado

El PDF sale con el modelo oficial del territorio, con las fotos, las descripciones validadas y la liquidación. Las tres firmas se toman en la pantalla. El documento se sella después ante una autoridad de sellado de tiempo independiente: cualquiera puede comprobar más tarde que no se ha movido ni un byte.

¿Y si se cae la cobertura?

Un sótano no tiene cobertura, y una visita no se detiene por eso. La aplicación sigue funcionando sin conexión: las fotos y los dictados se guardan en el teléfono y salen solos en cuanto vuelve la red.